Huella de Carbono

 

FABRICA DE OXIGENO Y PROCESAMIENTO CO2

Figura 1: Tipos de emisiones por alcance.



Un árbol produce suficiente oxígeno para varias personas, generalmente, un árbol maduro puede producir oxígeno para 10 personas durante un año. Un árbol también absorbe dióxido de carbono, con un árbol grande pudiendo absorber alrededor de 22 kilos de CO2 al año según paisajismoyjardin.com. La cantidad de oxígeno producida varía según el tamaño, la especie y la edad del árbol, así como las condiciones ambientales.

Aquí hay algunos detalles adicionales:

Cantidad de oxígeno:

Se estima que un árbol maduro puede producir alrededor de 260 libras (118 kg) de oxígeno al año.

Absorción de CO2:

Un árbol absorbe dióxido de carbono (CO2), un gas de efecto invernadero, durante la fotosíntesis.

Dependencia del tamaño y especie:

Los árboles más grandes y con mayor área…

Un árbol de cedro rosado en Ecuador, como cualquier árbol, produce oxígeno a través de la fotosíntesis, pero no hay una cifra específica de cuánto produce un árbol individual. La cantidad de oxígeno que produce un árbol depende de varios factores, incluyendo su tamaño, edad, salud y condiciones ambientales. Sin embargo, se puede estimar que un árbol maduro puede producir suficiente oxígeno para varias personas durante un año, según J K Cooper Tree Services.

Factores que influyen en la producción de oxígeno:

Tamaño y edad: Árboles más grandes y maduros generalmente producen más oxígeno.

Salud: Un árbol sano y vigoroso fotosintetiza más eficientemente.

Condiciones ambientales: La disponibilidad de luz solar, agua y nutrientes afecta la capacidad del árbol par…

El impacto de las emisiones de CO2 por persona varía significativamente entre países y estilos de vida. La huella de carbono promedio global es de aproximadamente 4.8 toneladas de CO2 por año. Sin embargo, países como Estados Unidos emiten alrededor de 14-16 toneladas por persona al año, mientras que en América Latina y el Caribe la cifra es de 2.5-3 toneladas. En Ecuador, específicamente, se estima que las emisiones per cápita son de alrededor de 2 toneladas métricas, según el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica.

Factores que influyen en la huella de carbono individual:

Consumo de energía:

El uso de electricidad, calefacción y transporte (especialmente vuelos) son grandes contribuyentes a las emisiones de CO2.

Alimentación:

La producción …

Huella de Carbono

Un árbol de cualquier variedad puede llegar a procesar un promedio de 200 kilos de CO2 por año, lo cual lo convierte en un verdadero pulmón de la naturaleza, por sobre cualquier otra especie existente.

El ser humano, lejos de procesar en cambio produce CO2 en un volumen aproximado de 2 a 4 toneladas por año (1000 Kg a 2000 kg)

Es decir que, solo por equiparar la carga de CO2 producida por persona, se requiere no menos de diez arboles por individuo.

¿Quién podría decir que cuenta entonces con su propio sistema de procesamiento de su huella de oxigeno?

Ni siquiera un árbol podríamos mencionar que poseemos, es decir, somos responsables del daño que infringimos al planeta con nuestra presencia y ni siquiera nos inmutamos al respecto.

La huella de carbono es la cantidad total de gases de efecto invernadero (GEI), expresada en dióxido de carbono equivalente (CO2e), emitida directa o indirectamente por una persona, organización, evento o producto. Se utiliza para medir el impacto ambiental de las actividades humanas en el cambio climático. 

¿Qué implica la huella de carbono?

·         Medición de emisiones:

La huella de carbono cuantifica las emisiones de GEI, incluyendo dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), entre otros. 

·         Impacto ambiental:

Al medir estas emisiones, se puede evaluar el impacto que las actividades humanas tienen en el calentamiento global y el cambio climático. 

·         Reducción de emisiones:

Comprender la huella de carbono permite identificar áreas donde se pueden implementar medidas para reducir las emisiones y avanzar hacia un futuro más sostenible. 

¿Cómo se calcula la huella de carbono?

El cálculo se realiza considerando diferentes alcances de emisiones: 

·         Emisiones directas (Alcance 1):

Emisiones provenientes del consumo de combustibles en edificios y vehículos, así como fugas de gases refrigerantes.

·         Emisiones indirectas (Alcance 2):

Emisiones generadas por la electricidad consumida, proveniente de fuentes externas.

·         Otras emisiones indirectas (Alcance 3):

Emisiones asociadas a la producción y transporte de bienes y servicios, así como a los viajes y desplazamientos. 

¿Por qué es importante la huella de carbono?

·         Conciencia ambiental:

Ayuda a generar conciencia sobre el impacto de nuestras acciones en el medio ambiente. 

·         Toma de decisiones:

Permite tomar decisiones más informadas para reducir las emisiones y adoptar prácticas más sostenibles. 

·         Compromiso con la sostenibilidad:

Es un indicador clave para empresas y organizaciones que buscan reducir su impacto ambiental y contribuir a la lucha contra el cambio climático. 

¿Cómo se puede reducir la huella de carbono?

·         Reducir el consumo de energía:

Apagar luces, utilizar electrodomésticos eficientes, y optar por energías renovables. 

·         Disminuir el uso del transporte:

Utilizar transporte público, caminar, andar en bicicleta, o compartir coche. 

·         Consumir de manera responsable:

Reducir el consumo de carne, evitar productos con exceso de embalaje, y optar por productos locales y de temporada. 

·         Gestionar los residuos:

Reciclar, reducir el consumo de agua y energía en el hogar, y compostar los residuos orgánicos. 

·         Compensar las emisiones:

Invertir en proyectos de energías renovables o reforestación para compensar las emisiones que no se pueden evitar. 

En resumen, la huella de carbono es una herramienta fundamental para comprender y mitigar el impacto de nuestras actividades en el cambio climático, promoviendo la adopción de prácticas más sostenibles a nivel individual y colectivo. 

La degradación del medioambiente es una realidad que no se puede ocultar y esta degeneración está estrechamente ligada a la actividad humana. En consecuencia aparece la huella de carbono, un indicativo que mide el impacto que generamos en el planeta al consumir sus recursos.

Si tienes dudas sobre lo que significa la huella de carbono, desde Capitalis preparamos este artículo para que sepas de qué se trata y cómo puedes ayudar a mejorar tu relación con el medioambiente.

¿Qué es la huella de carbono y para qué sirve?    

Lo primero que hay que mencionar es que el cambio climático no solo representa un problema de índole ambiental sino también un problema de desarrollo que tiene grandes impactos en las sociedades, ecosistemas y en las economías -en su mayoría- de potencias mundiales como China, Rusia y Estados Unidos. Dicha situación provoca distintos debates comerciales a nivel mundial en el cual han surgido términos como el de la huella de carbono.

La huella de carbono hace referencia a un indicador ambiental que sirve para cuantificar los gases de efecto invernadero que liberamos en la atmósfera, -en otras palabras- nos permite conocer el impacto ambiental que genera la actividad humana en el planeta.

También conocida por sus siglas HdC, se ha convertido en tema de discusión de la opinión pública sobre el cambio climático, captando la atención de los consumidores, organizaciones, gobiernos, ONG, e instituciones internacionales.

La huella de carbono sirve en gran medida para conocer cuál es el impacto ambiental en términos de emisiones de  Gases de Efecto Invernadero (GEI) de distintos aspectos de nuestro entorno. Es así que gracias a distintas calculadoras de carbono, podemos estimar la huella de un evento en específico.

¿Por qué es importante medirla?

Medir la huella de carbono es sumamente importante ya que nos permite detectar qué áreas generan mayor contaminación a diario con hábitos tan simples como viajar en avión o auto, mantener la computadora encendida o el simple hecho de almorzar fuera de tu hogar.

De manera personal, puedes trabajar en reducir la huella de carbono cambiando ciertos hábitos de tu vida cotidiana como usar medios de transporte sostenibles, hacer uso de electrodomésticos amigables con el medioambiente, disminuir el consumo de carne.

Por su parte, en el caso de organizaciones, pueden comenzar a hacer uso de medios de transporte sostenibles, disminuir el consumo eléctrico aprovechando la entrada de luz natural u optimizando sus sistemas de producción,   crear una cultura de sostenibilidad dentro de la organización, entre otras.

Beneficios

Dentro de los grandes beneficios de la HdC encontramos que permite fijar objetivos, estrategias y acciones para reducir la contaminación en una sociedad y/o corporación haciéndola aún más efectiva y económica los procesos de producción de bienes.

Otro beneficio de la huella de carbono es suministrar datos a una sociedad o una corporación y así crear conciencia para que pueda reducir su impacto sobre el cambio climático.

En Capitalis contamos con la asesoría y experiencia necesaria para calcular la huella de carbono en las organizaciones que tengan conciencia ambiental. Somos parte de la solución del cambio climático.

La huella de carbono nace como una medida de cuantificar y generar un indicador del impacto que una actividad o proceso tiene sobre el cambio climático, más allá de los grandes emisores.

La huella de carbono se define como el conjunto de emisiones de gases de efecto invernadero producidas, directa o indirectamente, por personas, organizaciones, productos, eventos o regiones geográficas, en términos de CO2 equivalentes, y sirve como una útil herramienta de gestión para conocer las conductas o acciones que están contribuyendo a aumentar nuestras emisiones, cómo podemos mejorarlas y realizar un uso más eficiente de los recursos.

Enfoques para cuantificar la huella de carbono

La huella de carbono puede ser abordada dependiendo del enfoque o alcance específico. Para cada uno de estos enfoques existen diferentes protocolos o metodologías reconocidas internacionalmente. Los enfoques son básicamente los siguientes:

1.     Enfoque corporativo

Evalúa la huella de carbono de una organización durante un periodo de tiempo establecido, normalmente un año calendario. Para su apropiada gestión, la huella de carbono corporativa agrupa las emisiones de gases de efecto invernadero en 3 alcances:

·         Emisiones directas (Alcance 1): son aquellas emisiones de gases de efecto invernadero que provienen de fuentes que son propiedad o son controladas por la empresa, como por ejemplo, consumo de combustibles fósiles en fuentes fijas y/o móviles, fugas no intencionadas de los equipos de climatización, etc.

·         Emisiones indirectas por consumo y distribución de energía (Alcance 2): corresponden a las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al consumo de electricidad y/o vapor generados por terceros.

·         Otras emisiones indirectas (Alcance 3): son aquellas emisiones de gases de efecto invernadero que no son de propiedad ni están controladas por la empresa, como, por ejemplo, transporte de los funcionarios, viajes aéreos o terrestres por motivos de trabajo, transporte de insumos, generación y trasporte de residuos, entre otros.

 

Figura 1: Tipos de emisiones por alcance.

Fuente: GHG Protocol

La huella de carbono corporativa se utiliza principalmente para la elaboración de reportes corporativos, los que sirven de base para la comunicación del desempeño de la empresa frente al cambio climático con todos los grupos de interés (proveedores, clientes, inversionistas, gobierno y otros).

Dentro de las metodologías para llevar a cabo una evaluación de la huella de carbono corporativa se puede encontrar la norma internacional ISO 14064 y el Estándar corporativo de contabilidad y reporte (GHG Protocol) del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y el Consejo Mundial Empresarial para el Desarrollo Sustentable (WBCSD).

2.     Enfoque de ciclo de vida de un producto o servicio

Evalúa la huella de carbono de productos (bienes y/o servicios), a lo largo de toda la cadena de valor incluyendo, en algunos casos, el uso o consumo de éstos y el término de su vida útil. Ha tenido un gran impacto y desarrollo en Europa y Japón, donde el etiquetado de productos es una tendencia creciente y rápidamente se está extendiendo hacia otros países, principalmente países exportadores.

Dentro de las metodologías para llevar a cabo una evaluación de la huella de carbono de producto, la de mayor reconocimiento internacional es las Especificaciones para la evaluación del ciclo de vida de las emisiones de gases de efecto invernadero de bienes y servicios (PAS 2050:2011) desarrollada por la BSI Group a petición del Gobierno del Reino Unido.

3.     Enfoque Personal

Evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero directas e indirectas de una persona en un período de tiempo determinado. Puede usarse como un indicador de la incidencia de las acciones personales al fenómeno del cambio climático. Para su determinación es necesario conocer los hábitos de consumo de una persona y en base al resultado modificar las principales fuentes de emisión sin alterar el desarrollo de su diario vivir.

La Oficina de Cambio Climático ha elaborado una calculadora de huella de carbono ciudadana que consiste en una herramienta interactiva para que cualquier ciudadano pueda calcular rápidamente su huella de carbono, cuantificando el impacto de sus actividades, consumos u hábitos. Finalizado el cálculo, la herramienta entrega una identificación de las principales fuentes de emisiones, junto con  prácticos consejos y recomendaciones para la reducción de emisiones y la eficiencia en el uso de recursos.

4.     Enfoque en Eventos

Evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero debido al uso de electricidad, transporte de asistentes, preparación de alimentos, insumos de papelería, entre otras fuentes de emisiones generadas durante la planificación y realización de un evento. En la mayoría de los casos, la finalidad para la realización de estos cálculos es la neutralización de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la compra de bonos de carbono y su posterior certificación como evento carbono neutral. Este ejercicio contribuye una base para la optimización de recursos y la incorporación de las temáticas ambientales en toda clase de actividades.

Eventos de pequeña y gran envergadura han neutralizado sus emisiones de gases de efecto invernadero, algunos ejemplos destacables son el evento de lanzamiento de la segunda comunicación nacional de Chile, el festival Lollapalooza, la Conferencia de las Partes 16 en Cancún (México), la feria Carbon Expo, entre muchos otros.

5.     Enfoque Territorial

Evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero de un área específica cuyos límites establecidos corresponden a los geográficos o político-administrativos. Se debe determinar un territorio acotado como una comuna, una región, una isla u otro y cuantificar sus emisiones. Representa un buen ejercicio para determinar el impacto global del cambio climático en un área y posteriormente implementar planes de mitigación a escala más efectiva.

A nivel nacional, la Isla de Pascua ha sido el primer territorio que ha calculado su huella de carbono a nivel nacional. También el archipiélago de Juan Fernandez y la Región Metropolitana han realizado este ejercicio.

6.     Enfoques específicos por Industria

Evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero de un sector productivo específico, determinando su impacto y contribución al fenómeno del cambio climático. Al igual que en los anteriores enfoques, las emisiones de gases de efecto invernadero son cuantificadas en todas las etapas de producción y el resultado y análisis de este puede incentivar la optimización de los procesos productivos y el uso de materias primas. Esto permitirá tener ventajas competitivas al convertir más eficientes las actividades productivas. La experiencia nacional ha comenzado hace un par de años y se puede citar a la industria vitivinícola como una de las pioneras en esta iniciativa.

Gestión de la huella de carbono

Si bien la huella de carbono entrega un indicador numérico, la mayoría de las organizaciones a nivel mundial han avanzado en la gestión de su huella en un ciclo constante que implica:

·         Análisis del estadio inicial: es de suma importancia que las organizaciones conozcan los objetivos internos antes de comenzar con el proceso de cuantificación, ya que este análisis permite determinar el enfoque de la huella de carbono y su gestión.

·         Cuantificación de la huella de carbono: elaboración de un inventario de gases de efecto invernadero mediante la selección del método de cálculo, identificación de las fuentes de emisiones, recolección de datos, elección de factores de emisión, y aplicación de una herramienta de cálculo para obtener las emisiones de gases de efecto invernadero (en toneladas de CO2 equivalente) y conocer las principales fuentes de emisión.

·         Análisis de riesgos y oportunidades: una vez conociendo el valor numérico de la huella de carbono, y sus principales fuentes de emisión, es posible realizar un análisis de los riesgos y oportunidades que ésta representa con la finalidad de avanzar en la eficiencia de los procesos y el mejoramiento del uso de recursos.

·         Plan de mitigación: consiste en un grupo de medidas y estrategias que tienen por finalidad evitar o disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, ya sea mediante reducciones directas (por ejemplo proyectos de eficiencia energética, cambios de hábitos, reducción en consumo de combustibles e insumos, mejoras en la logística, gestión de los residuos, entre otras) y/o compensación mediante la compra de bonos de carbono 11 . La primera y más efectiva opción de reducción de la huella de carbono es alcanzar el aumento de la eficiencia en la producción.

·         Comunicar: es importante dar a conocer las nuevas metas de la empresa, así como el logro de los diferentes objetivos propuestos y las acciones tomadas demostrando. Esta es una forma de demostrar el compromiso de la organización con el medio ambiente y la sustentabilidad. Para la confiabilidad y credibilidad del proceso es importante que la organización evite caer en el greenwashing 12 (lavado verde).

[11] Los bonos de carbono representan la compensación por la emisión de una tonelada de dióxido de carbono y pueden ser transados en los mercados de carbono. Son medidos en toneladas de CO2eq.

[12] El término describe la práctica de compañías al darle un giro a la presentación de sus productos y/o servicios para darles una imagen de respetuosos con el medio ambiente. No obstante, este giro es meramente de forma y no de fondo por lo que se convierte en publicidad engañosa.

La huella de carbono se puede clasificar en tres tipos principales: huella de carbono personal, de producto y de organización (o corporativa). Cada tipo se enfoca en medir las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por diferentes actividades o entidades. 

1. Huella de carbono personal: Se refiere a las emisiones generadas por las actividades individuales de una persona, como el consumo de energía en el hogar, el transporte, la alimentación y el consumo de bienes y servicios. 

2. Huella de carbono de producto: Mide las emisiones asociadas a la producción y ciclo de vida de un producto específico, desde la obtención de materias primas hasta su eliminación o reciclaje, incluyendo el transporte y la fabricación. 

3. Huella de carbono de organización (o corporativa): Calcula las emisiones totales de gases de efecto invernadero generadas por una empresa, organización o institución, incluyendo sus operaciones directas e indirectas, así como las emisiones de su cadena de valor. 

Además de estas tres categorías principales, también se puede hablar de huella de carbono de eventos, que se centra en las emisiones asociadas a la realización de un evento específico, como un concierto, una conferencia o un festival. 

En resumen, los tres tipos principales de huella de carbono son: personal, de producto y de organización. Cada uno se enfoca en medir las emisiones de diferentes actividades o entidades, y entender estas diferencias es crucial para tomar medidas efectivas para reducir la huella de carbono y mitigar el cambio climático. 

 

El árbol que capta mayor cantidad de carbono es un tema complejo, ya que varios factores como la especie, edad, tamaño y entorno influyen en su capacidad de absorción. Sin embargo, algunas especies destacan por su alta eficiencia en la captura de carbono, entre ellas se encuentran los pines, las tecas, los robles y las secuoyas gigantes. 

Factores que determinan la capacidad de captura de carbono:

·         Especie:

Diferentes árboles tienen tasas de crecimiento y capacidad de almacenamiento de carbono distintas. Por ejemplo, las secuoyas gigantes, debido a su tamaño y longevidad, pueden almacenar mucho más carbono que un árbol promedio. 

·         Edad y tamaño:

Los árboles jóvenes crecen más rápido y pueden capturar más carbono inicialmente, pero los árboles maduros y grandes almacenan una mayor cantidad de carbono en su biomasa. 

·         Entorno:

Factores como la disponibilidad de agua, nutrientes y luz solar también afectan la capacidad de absorción de carbono de un árbol. 

Algunas especies destacadas:

·         Pinos:

Especies como el pino carrasco y el pino piñonero son conocidos por su alta capacidad de absorción de CO2. 

·         Teca:

Es un árbol tropical con una gran capacidad de almacenamiento de carbono. 

·         Robles y arces:

Los bosques maduros con robles y arces pueden almacenar grandes cantidades de carbono en sus troncos y suelo. 

·         Secuoyas gigantes:

Son árboles longevos y de gran tamaño que pueden acumular cantidades masivas de carbono a lo largo de su vida. 

·         Otras especies:

Árboles como el alcornoque, el jacarandá, y varias especies tropicales también son reconocidas por su capacidad de captura de carbono. 

Consideraciones adicionales:

·         Bosques maduros:

Los bosques maduros, con una gran diversidad de especies y árboles de diferentes edades, son más efectivos para capturar y almacenar carbono a largo plazo. 

·         Suelos forestales:

Además de los árboles, los suelos forestales también almacenan grandes cantidades de carbono, especialmente en zonas con alta materia orgánica y raíces profundas. 

·         Prácticas forestales:

La forma en que se gestionan los bosques puede afectar su capacidad de captura de carbono. La tala rasa y la plantación de monocultivos pueden ser perjudiciales, mientras que las prácticas forestales sostenibles pueden promover la captura de carbono. 

En resumen, no hay una única especie de árbol que sea la mejor para capturar carbono, ya que la eficiencia varía según la especie, el tamaño, la edad y el entorno. Los bosques maduros, con una gran diversidad de especies, son los que mejor cumplen esta función a largo plazo. 

 


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